
Y amar con el alma a tientas
después de tocar el infierno por la gloria
de amores tormentosos que gritan de placer y dolor
es tocar puntos opuestos de frío que hiela
y calor que quema.
En el recuerdo de roces
de abrazos rotos, besos amargos y amores perdidos
entre la rabia y el dolor
endulzadas por una copa de vino tinto
y expresadas en un tango de Gardel o una copla de Farina.
Las cuerdas de mi guitarra rasgan versos de amargue
en voces de cantaora paya
buscan, rebuscan, intentan describir sentimientos
que mi corazón esconde en el alma.
Mi alma, eterna obstinada mentirosa
me dice mentiras que la razón me revela
y si yo pudiera ralentizar el tiempo
para paladear y saborear
los momentos vividos
pondría mi alma en venta
aunque tuviera que arrancarme el corazón.
!Que tonto que el corazón!
que se abre el pecho y se descose cicatrices
cuando la mente juiciosa le dice verdades
que prefiere mirar con cristales de colores
para no despertar de porrazo a la realidad.
Eterna batalla entre mente y corazón,
que sin querer queriendo
nunca se ponen de acuerdo
entre el deseo y la razón.
Orly Diane Rodríguez