sábado, 27 de junio de 2026

Reminiscencias de Amor

Y en el sabor agrio
de mi boca seca,
ausente de tus besos
y de estos ojos marcados
por muchas noches de insomnio,
te pienso y te recuerdo
mientras miro y lloro los recuerdos amarillos del ayer.

Si pudiera sumar todos los minutos recordándote
harían muchos miles de años de
versos escritos,
palabras pronunciadas
y caricias olvidadas.











AVENIDAS DE CARTÓN Y LUZ, RELATO DE PAULINA HERRERA
Para Cece, mi pequeño ingeniero de avenidas de cartón, que me enseña cada día que la verdadera vida se construye con las manos y el corazón. Cece tenía cuatro años y un corazón tan grande que le pesaba cuando respiraba. A veces, mientras jugaba en su dormitorio lleno de carritos de colores, sentía que algo lo llamaba desde abajo. Era una voz suave, como la de un río subterráneo, susurrándole: “Ven, Cece, aquí es donde comienza todo.” Y él obedecía. Se deslizaba bajo la cama de madera oscura y entraba en otro mundo. Allí, debajo de su colchón de niño, existía una ciudad sin final. Los edificios eran cajas de zapatos con ventanas y puertas pintadas en marcador azul, tan vivas como los árboles que dibujaba en sus techos. Las farolas, hechas de palitos de helado, iluminaban avenidas de cartón donde circulaban sus carritos pequeños. Había uno rojo con un rayo negro dibujado que siempre iba al mercado de hojas secas a comprar sueños en oferta; uno azul que repartía cartas de esperanza a los habitantes que lloraban silencios; un carrito amarillo que transportaba secretos de un corazón a otro, y un carrito verde sin ruedas que cargaba las penas de la ciudad para tirarlas al río invisible que Cece había delineado con cintas celestes, en cajitas vacías de fósforos. —Aquí soy el guardián de todo esto —se decía en voz baja, para no espantar a sus habitantes imaginarios—. Aquí soy el que decide si llueve o si el sol se queda quieto para siempre. A veces, cerraba los ojos y escuchaba el bullicio de la ciudad bajo su cama: vendedores ambulantes ofreciendo nubes frescas, niños saltando charcos de luz, viejos sentados en bancos de cartón leyendo periódicos sin palabras. —Aquí… nadie crece —susurraba con un dejo de alivio—. Aquí, el tiempo no muerde. Cece sentía que esa ciudad era su verdadero hogar. Afuera estaba el mundo de los adultos, con sus palabras largas, sus relojes y sus órdenes que no entendía. Pero ahí abajo, bajo la cama, no existía el miedo. Allí su corazón flotaba, ligero como un diente de león. Cada noche, cuando su madre lo llamaba para cenar, él salía con las rodillas cubiertas de polvo y los ojos llenos de luz. Nadie imaginaba que venía de un reino secreto donde era rey, arquitecto, jardinero y amigo de todos los carritos que se movían sin necesidad de manos. El tiempo, sin embargo, no perdona. Creció, se hizo un hombre grande, con hombros anchos, manos de adulto y llaves que abrían casas sin magia. Se convirtió en alguien que pagaba cuentas y miraba el reloj con preocupación. Pero en algún lugar de su pecho seguía latiendo la ciudad Ahora, en la casa de su padre, un maletín negro reposa en el altillo. Allí están todos sus carritos pequeños, mudos y apretados, como recuerdos dormidos. A veces, cuando sube y lo abre, escucha un murmullo suave que le roza el oído: “Estamos aquí. No te vayas, no sin antes jugar.” Y Cece, con los ojos llenos de niebla, saca uno de los carritos y lo coloca sobre la madera polvorienta. Entonces cierra los ojos y vuelve a ser ese niño que se decía a sí mismo: —Aquí no existen los días malos. Aquí todos los días tienen alas. Y mientras empuja suavemente el carrito, siente que las avenidas de cartón se abren nuevamente ante él. Vuelve a escuchar a los vendedores de nubes, a los niños que saltan charcos de luz, al carrito verde que, aunque no tiene ruedas, sigue cargando penas para vaciarlas en el río invisible. Porque Cece aprendió, con los años, que lo que construimos en la infancia no desaparece: se esconde en un rincón de nuestra alma, aguardando en silencio a que volvamos. Esos reinos invisibles nos recuerdan que la vida no se mide por lo que logramos afuera, sino por los mundos que sabemos inventar adentro. Y cada vez que el cansancio le ruge en los huesos, Cece se dice: —Si bajo mi cama existía una ciudad, bajo este cansancio también puedo crear un reino. Si mi corazón podía inventar avenidas, también puede inventar esperanza. Entonces empuja su carrito una vez más, y su corazón, cansado de adultez, se aligera y vuelve a latir con la fuerza limpia y valiente de un niño de cuatro años que nunca dejó de jugar.

Mudanza


Del Amazonas a Dominicana: Viaje Magico a traves de la imaginacion


Oloreando

A que huele un color?


Clic. Ring, Ting, Piiii
(Onomatopeya del sonido de un Ringtone)

Perdona, no sé que estarás haciendo
a estas horas
a lo mejor duermes
y en compañia de otro,
mientras yo estoy aqui languideciendo
de amor y soledad y frio
en la oscuridad perpetua de mi habitacion
a solas conmigo mismo
y con tu recuerdo
de abriles pasados
y ansias de recuerdos
y deseos sofocados.

Si quieres, puedes poner el celular más bajo
para no despertar a nadie
y asi nadie sepa que a







INTRO BLOG

Una cucharada de alimento para el alma: Música, Arte y Literatura; en cualquiera de sus variados sabores: Poesía, Pintura, Canciones y más.

Quisiera compartir contigo en un breve lapso de eternidad las cosas que hacen disfrutar de la vida y asi darle color y profundidad al tiempo de vida que dedicas a navegar.


RECUERDOS DE LUCES Y SOMBRAS

Talvezquizás, no sé si me creas,
que tu recuerdo me acompaña,
me ilumina y me ennegrece 
como las luces y las sombras
que acompañan un alma,
y por más que intento
echarme arena en los ojos
y buscar compañías en almas ajenas
y querer otros cuerpos a ciegas
en la rutinaria búsqueda
de sosegar soledades que queman
y fuegos que hielan
aún tu mirada persiste en mi mente,
evocada por si misma
a la luz de algún recuerdo, símil o comparación
y sobre todo, al destapar alguna foto en sepia
para matar las ganas de saber de ti,
de inquirir de ti,
de estar por ti,
de rozarte sin estar cerca,
de preguntarte sin mencionar tu nombre,
de tenerte sin siquiera tocar el mismo aire que tu espacio respira.
Sacudo la cabeza
e intento pensar cosas bonitas,
arte y poesías que enamoran el alma…

Me iré a la cama,
quizás te sueñe con la aliviadora esperanza
de que a lo mejor mañana despierte
con el liberador deseo
de que ya no me acuerde de tí,
así como ya no te acuerdas de mí.

Y Después de las Lluvias... aún te extraño...



Por Orly Diane Rodríguez

Y bajo la lluvía copiosa se mojaba mi alma aquel dia...
Y los caminos se humedecieron, se mojaron, se llenaron de agua
y como si un diluvio inesperado hubiera caído del cielo aquella noche
todo se inundaba... hasta el punto de tener que tomar otras vias, otras, sendas, atajos,
para improvisar las rutas acostumbradas.

"Ese dia llegué malhumorada
y no es debido a que mi alma te odiara
pero es que mojarme en la lluvia me pone tan de malas
siento que el mundo se me cae arriba cuando estoy empapada".

Y despué de este verso húmedo y escurrido
he vuelto ya a la realidad de un clima cálido y tropical
y buscado noticias tuyas, alguna señal de vida
que me hagan verte y recordarte lúcidamente en mi memoria
como esperando una lluvia después de sequía...

Pero sólo he encontrado silencio;
notas amarillas de un periódico de ayer.

Ya sé, lo reconozco
Te extraño
Y te echo de menos...





sábado, 16 de febrero de 2019

Entre odios gatunos y amores perrunos



La Minificción en Santo Domingo. Una Muestra de Escritura Posmoderna.
Entre odios gatunos y amores perrunos 
Orly Diane Rodríguez 

http://redmini.net/wp-content/uploads/2016/10/Minificcion-Santo-Domingo.pdf

PlanRD realiza acto de Rendición de Cuentas en Barahona

http://mirabal.diariodom.com/articulos/2013-12-10/82785-planrd-realiza-acto-de-rendicion-de-cuentas-en-barahona.php

Escrito por Orly Diane Rodríguez

LA DIRECCIÓN GENERAL DEL LIBRO Y LA LECTURA COMPARTE UNA HERMOSA MAÑANA EN EL CAMPAMENTO DE LA IGLESIA CATOLICA EN VILLA MELLA



http://direcciongeneraldellibro.blogspot.com/2014/08/la-direccion-general-del-libro-y-la.html




En su empeño de llevar y motivar la lectura en todos los ámbitos de la sociedad, la Dirección del Libro y la Lectura se trasladó hasta el Campamento de Verano que realiza la Iglesia Católica de la comunidad de Villa Mella.

Jimmy Felix, Ysabel Florentino y Orly Diane Rodríguez, en representación de dicha Dirección, se trasladaron el viernes 25 de julio del 2014, a Villa Mella y allí compartió con niños en edades de 6 a 9 y adolescentes de 10 a 12 años, el incentivo y motivación a la lectura.
El Campamento de Verano que organiza todos los años la Parroquia San Benito Abad para esa comunidad, se desarrolla con diversas actividades, y la Dirección del Libro y la Lectura por segundo año le brinda apoyo.
El encuentro inició a las 10:00 de la mañana, el cual tuvo una duración de una hora y media.
Por las edades decidimos dividir en tres grupos:

1- De 6 a 8 años Ysabel trabajó la motivación a la lectura con la dinámica “Jugando con poesía”, en el que Darihanna y Darihel Mesa les leyeron sus poemas y luego se pasó a buscar objetos que se encontraban en su entorno para que se imaginaran las cosas de un modo diferente. Posterior a eso se les invitó a cerrar los ojos y a imaginarse que estaban en un barquito de papel que Darihanna Mesa le construyo. Al final todos dijo de qué color era su barco y que cargaban en el.


2- Jimmy Félix; estuvo con las edades de 9 a 10, en la que trabajó la motivación lectora partiendo de un libro de cuentos infantiles. El día anterior él había asistido y le tocó el encuentro con todo el grupo, donde también estuvo como cuenta cuento.

3- Orly Diane Rodríguez le tocó los más grandecitos de edades de 11 a 12 en la que leyeron un cuento extraído del libro de cuentos infantiles que editara el Ministerio de Cultura.


Contamos con una asistencia de 120 niños. Los participantes se mostraron muy interesados.Para finalizar cada uno de los motivadores a la lectura, hizo en su respectivo espacio una rifa de libros, que fueron editados por el Ministerio de Cultura y otros editores.

Celebran segundo encuentro "Abrazos entre letras"


https://www.diariolibre.com/opinion/lecturas/celebran-segundo-encuentro-abrazos-entre-letras-JXDL1068881


SANTO DOMINGO. El Taller Literario Narradores de Santo Domingo (TLNSD) celebró recientemente su segundo encuentro "Abrazos entre letras", en el bar Juan Lockward, del Teatro Nacional Eduardo Brito. 

El encuentro contó con la presencia de los escritores Tony Raful, Salvador Gautier, Juan Freddy Armando, Alejandro Aguilar Ramón Saba y Rafael Peralta Romero, entre otros. 

La actividad inició con las palabras de bienvenida del director general de la Feria del Libro, Valentín Amaro, quien presentó el plan de trabajo del colectivo para este año, donde destaca el proyecto de creación literaria "De la Idea al Objeto", y que será subvencionado por el Ministerio de Cultura. 

Eulogio Javier, director del Sistema de Talleres Literarios, se refirió a la importancia de estos y al compromiso del Ministerio de Cultura para mantenerlos. 

La coordinadora del TLNSD, Niurca Herrera, agradeció a los asistentes, así como al Ministerio de Cultura, al Teatro Nacional, Brugal & Co., la Cervecería Nacional Dominicana, Coca Cola y los Comedores Económicos, que patrocinaron la actividad. 

También presentó al resto de la directiva 2015: Rodolfo Báez, subcoordinador; Francis Santos; encargado de Eventos; Ramón Matos Galán, relacionista público; Salvador Pérez, tesorero y Orly Diane Rodríguez, secretaria. 

Héctor Santana, asesor del TLNSD, presentó otros planes de trabajo para 2015, entre los que destacan dos concursos literarios, donde podrán participar todos los miembros, el primero con un incentivo de 50 mil pesos en efectivo para el primer lugar. En el segundo concurso (donde también podrán participar todos los miembros del TLNSD) se publicarán las tres mejores obras de los géneros cuentos y novela. 

Al encuentro también asistieron altos ejecutivos del Ministerio de Cultura y artistas dominicanos.

24/03/2015

PREMIACIÓN IX CERTAMEN LITERARIO EXCELENCIA ACADÉMICA


PREMIACIÓN IX CERTAMEN LITERARIO EXCELENCIA ACADÉMICA
Con el propósito de motivar la investigación y el llamado por la literatura, la Universidad Iberoamericana (UNIBE), celebró el acto de premiación Certamen para Iberoamericana (UNIBE), celebró el acto de premiación de su IX Certamen Literario para estudiantes. 

Los géneros literarios participantes fueron: poesía, cuento, guión de cine estudiantes. Los En géneros poesía, cuento, guión matográfico y ensayo. el acto literarios estuvieronparticipantes presentes, lafueron Dra. Odile Camilo, Vicerrectora cinematográfico y ensayo. En eldirectora acto estuvieron la Dra.Zoila OdileAnitza Camilo, Vicerrectora Académica, Carmen Caraballo, de Ciclo presentes, General y Básico, Gutiérrez, coorAcadémica, Carmen Caraballo, directora de Ciclo General y Básico, la Lic. Zoila Anitza Gutiérrez, dinadora del Área de Lengua y Literatura, así como varios directores de las distintas escuelas coordinadora del Área de Lengua y Literatura, así como varios directores de las distintas de UNIBE. escuelas de UNIBE. De esta actividad resultaron ganadores los estudiantes de la Escuela de Administración de De esta actividad ganadores estudiantes: Najib Elías, en primer lugarhaber con Empresas: Najib resultaron Elías, en primer lugarnuestros con el cuento: “Presenciar la muerte implica elpermanecido cuento: “Presenciar permanecido Elisbet “La Lizón, mención de de pie”laymuerte Elisbetimplica Lizón, haber mención de honor de conpie” el ypoema: desolación del honor con El el poema: “La desolación del corazón”. 

El jurado que valoró las obras estuvo intecorazón”. jurado que valoró las obras estuvo integrado por los escritores Basilio Belliard, grado los escritores Basilio Belliard, Héctor Santana, Orly Diane Rodríguez, Héctorpor Santana, Orly Diane Rodríguez, Orlando Cordero y Fernando Berroa. Orlando Los ganadores ero y Fernando Berroa. Los ganadores recibieron certificados, así como librosrecibieron y revistas. certificados, así como libros y revistas.
ADM UNIBE



https://webcache.googleusercontent.com/search?q=cache:sNr-5UQYfaUJ:https://issuu.com/admempresasunibe/docs/boletin_enero-abril__15-02__listo_+&cd=26&hl=es-419&ct=clnk&gl=do

ODA AL ZAPATO Y OTROS POEMAS



ISBN 978-9945-588-93-4


Oda al zapato

Autor:Rodriguez, Orly Diane
Editorial:Dirección General Feria del Libro
Materia:Literatura y retórica
Publicado:2016-09-19



Curaduría a la exposición En el Lugar del Ser de la artista plástica Iris Pérez Romero



El martes 25 de abril, en horario de 7:00 a 8:00 de la noche, “En el Lugar del Ser, Recital poético”, donde participaran Ángela Hernández,  Mateo Morrison, Tony Raful, José Alejandro Peña, Ángel Concepción (Yeye), Isis Aquino, Lauristely Peña, Luis Reynaldo Pérez, Ylonka Nacidid Perdomo, Michelle Ricardo, Odalis Pérez, Claudio Mena y Orly Diane Rodríguez.
A las 7:00 de la noche del sábado 29 de abril, se realizó una visita guiada, de la exposición “En el Lugar del Ser, de la artista plástica Iris Pérez, y un coloquio a  cargo de Mateo Morrison, Lauristely Peña e Iris Pérez Romero, acompañados de poetas participantes en el proyecto.
Durante la XX Feria del Libro que concluyó el 1ro. de mayo,  en las instalaciones del Museo de Arte Moderno se realizaron  todos los días “Visitas guiadas” para las diferentes exposiciones instaladas durante esta fiesta de la literatura, el arte y la lectura.
Link:

https://www.touringdominicanrepublic.com/las-artes-visuales-presentes-en-la-xx-fil-santo-domingo-2017/

TEMPESTAD DEL SILENCIO





Prólogo en el Poemario
Tempestad Del Silencio de Mateo Morrison:
La Mudez Sonora En Los Versos Tormentosos
                                  
Por Orly Diane Rodríguez


Introducción:

E
n la mudez sonora de las tormentas internas, las que son capaces de modificarlo todo, cambiar conceptos y trastocar el fondo de las cosas haciéndoles pronunciar sus nombres en diferentes formas y acentos. Aquellas son las mismas que tienen la fuerza llameante de crear y resurgir conceptos desde el fondo de las aguas, las aguas tranquilas y claras que vienen después del silencio de una larga e intensa tempestad del alma.

Con este nuevo concepto de cambio y regeneración de ideas, temas y oscuros secretos, las mismas inquietudes existenciales que han atormentado a los pensadores mortales durante siglos y siglos nos viene Mateo Morrison, despojándose de métodos antiguos y reinventándose cual semilla que ha vivido en espera debajo de la tierra o cual árbol que muere y nace cada vez más renovado después de tormentas y heladas del clima de la vida y las experiencias del vivir, con un aire nuevo, una nueva chispa juvenil que aflora sentimientos y sensibilidades ante nuevas inquietudes del alma y el devenir de lo incierto y el inicio de un nuevo mundo de tecnologías y conocimientos que harían poner en duda todas las respuestas existenciales y fundamentales que antes pensábamos poseer.
Tan joven y tan viejo, tan cálido y tan helado, tan brillante y tan oscuro son los temas y los matices que toman forma bajo el lápiz hábil que viene de la mano de Morrison en esta nueva hazaña poética que le ofrece al lector.

Tempestad del silencio es un poemario que nos relata el amanecer cataclismico cuando la civilización humana llegue al borde del caos, cuando todo haya terminado y solo “queden residuos de sol convertidos en bosques”, cuando el valor del tiempo sea modificado y “el día y la noche [hagan] su mudanza sin ser medidos por un reloj” todavía quedará la esperanza del amor, la que permitirá recordar [que aún la luna existe] y no todo está perdido a la espera del regreso o de los recuerdos del ser amado.
El autor manifiesta sus cavilaciones profundas a partir de sus propias experiencias y lo expresa en la frase:

“Desde mi dolor callejero construyo una luz que también piensa”.

Reflexiones meditadas a la luz de experiencias llenas de detalles de lugar: Luz de luna, reptar por las calles, y espacios sonoros de instrumentos desconocidos.

El cambio de los tiempos y los comportamientos modificados se dejan ver y entender en una sociedad cambiada en valores: De patrones naturales a comportamientos artificiales y lo manifiesta al decir:

 No sabemos si es mejor regalar flores o decoraciones plásticas para consumar rituales amorosos”.

El autor expresa su inconformidad, desapego y desasosiego ante los cambios complejos y destructivamente negativos que han convertido a la sociedad paternal, patriarcal y chapada a la antigua que lo vio nacer en el monstruo multicéfalo y depravado que vemos hoy en día.

Desea volver atrás en el tiempo, mira la sociedad desde la lejanía de su caverna de ideas utópicas con extrañeza, como lo miraría un reptil que sale de su guarida a observar el mundo exterior.

Se confiesa extraño en un mundo sobreviviente de cataclismos sociales y culturales. Confiesa que ha perdido la razón ante tanta absurda sinrazón, las nuevas generaciones lo verán como un ser extraño, cavernícola de nuestras tendencias sociales, hablante de lenguas muertas y desconocidas para la vox populis moderna.

En Textos Innombrados el poeta nos muestra la habilidad de su pluma poética en una serie de poemas numerados, sin nombre, abordando temas diversos empezando por el temor a lo desconocido que se expresa en la indefinida búsqueda del ser y el no ser y el miedo a lo incierto que se manifiesta acentuado en la vejez y nos plasma un Mateo Morrison preocupado por el devenir, que intenta cazar momentos y situaciones de placer estético en los sentidos y las situaciones que estimulan la paz y la tranquilidad interior.

En sus Textos Innombrados, se inicia con la historia poética que cuenta la inconsistencia insulsa y fugaz existencia de un hombre de edad avanzada que pasa sus últimos días en un parque mirando la gente pasar.

En el narrar en versos del poeta, éste nos deleita con ésta historia de un viejo que se alberga en los bancos de un parque, ausente así de recuerdos, ya sea por la pesadez de los años, el caminar del tiempo, o ese mecanismo inefable que es el olvido, como una especie de fuego devorador que no quema pero que corroe los recuerdos como el papel ante la flama.

El aire en forma de viento que alguna vez le provoco placeres visuales silenciosos, hoy sólo le trae una sensación de bienestar, en la tranquila cala de su eterna monotonía existencial, entre amnesia de recuerdos el eterno enemigo, la muerte, llama a la puerta en su búsqueda. Morrison lo describe de la siguiente manera:

El percibirá
en su extraño mundo
que la muerte merodea
como incendio voraz
su anatomía.

Entre la pérdida indetenible de juventud como los granos inexorables del reloj de arena del tiempo, continua su existencia por la vida. La dura y absurda realidad se ve caracterizada por ratas multiplicadas en las aceras y la eterna esperanza de un futuro que no llega nunca y a pesar de todo una pequeña chispa de esperanza lo mantiene, lo expresa al decir:

 Una mariposa se pasea solitaria
y una luciérnaga
parece mantener la esperanza de que pronto
la noche cesará.

Es el silencio de una espera lenta pero segura al inexorable camino de la muerte, un viaje seguro pero del cual ya no habrá retornos. Ignorado por todos, notado sólo por algunos, espera hasta la hora final el descanso eterno.

Continúa Morrison con la historia de la anciana sin hogar que antes fue prostituta. Expone de manera sutil una existencia en dura y fría soledad:

Comparte su supervivencia
con insectos que van migrando
hacia lugares más propicios.

Expresa una fe tardía, la de aquellos que después de consumada la acción buscan favores divinos.

Reza, pero su iglesia es la calzada
donde antes los muchachos fisgaban
su cuerpo.

Extrae de la mente de la protagonista reminiscencias de placeres que se encuentran de frente con la dura realidad de vivir en las calles:

Se zambulle en el recuerdo de unos labios
que fueron fosforescentes […]
piensa que su estar en la tierra
fue demasiado fugaz.

Nos deleita el autor con las eternas luchas del hombre y la mujer:
Enumera estrategias y armas de mujer para socavar y apelar a la conciencia de un sentido de culpa masculino, el cual se lamenta:

¿No son suficientes para detener tus asedios a mi sombra?

 Continua el poeta y nos aborda con el recuerdo de juventudes perdidas en las
 fotografías al decir:

Ninguna de estas imágenes se parecen a ti.
Permite que me quede con alguna de tus formas
[…] la que se desvanece con el solo intento de mirarla.

El autor expresa la eterna pelea entre el deber y el deseo que propugna el inicio del amor y lo expresa al decir:

Soy un fragmento de debilidad adherido a tu cuerpo.

Lo vuelve a constatar cuando dice:

Vitrina
donde compruebas que desfallezco.

Demuestra con sus palabras que el ser enamorado por mucho que lo quiera disimular no lo puede ocultar. Sigue Morrison en su peregrinación poética y nos habla  de la entrega al amor de dos desconocidos, una reacción instintiva a la química natural de dos cuerpos que se atraen.

El amor siempre involucra intenciones específicas. Es el encuentro ansiado y esperado con el ser amado lo que produce el deseo creciente, como una droga, de más y más encuentros hasta lograr sus objetivos deseados. Nos lo expresa en los siguientes versos:

El abrazo que ensayamos anoche, no logro el efecto
                                                                      deseado.
Debemos ejercitarnos con una disciplina que produzca
                                                                        lloviznas.
Es quizás un abrazo mojado,
La solución que espera esta sequia.

Luego recurre en un poema al mito de pedir un deseo anhelante a una estrella (sin obtener resultados); está implícito pero lo refleja al decir:

Desde mi aliento dispare tu nombre a una estrella.

En este punto y para seguir explicando el tema del poema que sigue hagamos una breve pausa para explicar la siguiente nota interesante:

Hay ciertos espacios imaginarios propios del mundo interior del autor.
Podríamos en la poesía de Morrison imaginar cualquier cosa: Un graffiti en un edificio en la ciudad, el atardecer en el campo verde de abril, el cielo estrellado en un banco de un parque, pero solo quien lo escribe es capaz de decodificar con sentido completo esas notas sueltas que bailan al compás de la musicalidad del poema pero cuyo sentido propio y secreto solo el autor conoce aunque el lector le busque un sentido y lo haga propio, lo haga suyo.

Hemos llegado al punto de tocar el tópico del artista y su arte. Nos encontramos en el poemario con la muerte sonora en versos: El deceso de un poeta y su resurrección en sus versos.

Puntos y aparte, en el argot popular se dice que las cosas dejadas al tiempo tienden a agrandarse: Causas, odios, intrigas, rencores y hasta secretos. El poema a continuación en el poemario lo expresa. Y todo empieza por un punto, una pequeña herida que es capaz de crecer y convertirse en ríos y mares.

Más adelante, vemos un poema con un tema de reflexión: En espera de la muerte, hay que aguardarla con nuestros mejores atavíos y en el más pobre de los casos, con las mejores cualidades que nos dió la vida.

Luego continúa con el tema del proceso de transmutación del campo en las ciudades: Anhelo por los espacios y naturaleza perdidos.

Termina el libro con una incursión en la zona de trabajo de los poetas:

Explica qué es el Poetizar:

Hacer arte con las palabras. Proceso de fabricación y ensamblaje de la palabra desde la elección de los materiales (tema, fondo y forma) hasta la edición de los mismos pasando por los estados de euforia y depresión que son capaces de abstraernos muchos días y noches seguidas, violando incluso nuestros propios ritmos circadianos de vida. Lo constata el poeta al decir:

Mezclar la borrosa noche con el esplendor del día.

El autor elige terminar la obra de arte con la elección del título del mismo.

En conclusión, esta nueva propuesta de Mateo Morrison, que va de la mano de las nuevas tendencias de la vanguardia poética nos da nuevas pinceladas al perfil poético de un poeta, escritor, abogado y gestor cultural con una amplia trayectoria de vida y de trabajo que decide al cambio de los tiempos reinventarse y recrearse para dejarnos degustar y paladear su arte y su talento mostrando sus versos para no dejarlos morir en el olvido. Dejamos pues Tempestad del Silencio en sus manos para su disfrute.

Sea usted mismo, el jurado.

Links:

https://www.academia.edu/23303216/Pr%C3%B3logo_en_el_Poemario_Tempestad_Del_Silencio_de_Mateo_Morrison


http://www.mateomorrison.com/ebooks/Tempestad_del_silencio.pdf

viernes, 15 de febrero de 2019

De la flor a la mariposa: Volviendo a ser yo.

Tú eres mariposa que vuela entre las rosas [...]
y ella la que espera en soledad.
                                            José Luis Perales.

Inmersa en la caricia pristina
de una flor que se abre al toque
de una mariposa que, inexperta
acaba de salir de su capullo
y abre sus alas a la vida.
Hicimos arte con las palabras.

Sí, palabras sonoras y versos escritos,
con deseos y musas
y gemidos lanzados al aire de un espacio cerrado,
que respiraba con ansias y prisas,
un amor que sin saberlo
ya había nacido muriendo.

Por eso hoy, he decidido arrancar las raíces
que aún me quedan atadas a tu corazón,
engalanar mis pétalos de rocío
y lucir mis pistilos para ir a cazar otras alas
y volver a soñar los amores
aunque de otros sabores y colores.

Hoy vuelvo a brillar al sol,
guiarme por el rumbo de las estrellas,
bailar al compás del viento y la luna
y algunas veces a solas,
acompanada del viento y las ganas,
extrañar tu compañía.
                                 ODR





A TRAVES DE LA PANTALLA


A TRAVES DE LA PANTALLA

Hubiera querido que me leyeras antes que nadie.
Pero henos aquí, viviendo la vida, helada en el transcurrir del tiempo
pero mentamente congelando las imagenes
en el instante sutil de habernos sentido felices

Hubiera querido que lo supieras antes que nadie.
Que yo, que él, que el corrector
Que mi otra yo, la nocturna, el alter ego que te escribe
Pero el tiempo nos falló y aquí nos ve la historia, distantes, aunque vivos

Hubiera querido compartirte mis secretos a ti, más que a nadie
Pero las distancias, los puntos de vista y esta eterna ausencia, fría
Nos sumergen en la penumbra de las arenas fangosas de un silencio
Que entre egos y ocupaciones, nos hacen encontrarnos, solo por aquí y por ratos.

Yo hubiera querido necesitarte: Mas allá del tiempo, de recursos y de distancias
Tu mejor prefieres evitarme: Un artista enamorado no sirve,
Siempre es mejor recurrir al brillo del ego en la pantalla
Te consuela mas, llena –por ratos- tus silencios

(2017)

Te debo unos versos

                                    

Te debo unos versos -me decia el corazón- al ver tus palabras en mi muro...
Un zumbido hizo vibrar mi corazón y una lucecita roja parpadeaba en mi cabeza.
Es tiempo de pagar algunas deudas... deudas de versos... ansias de... palabras que hagan sonreir el alma, que iluminen el corazón.

Decidí no escribirlas sino tipearlas en la pantalla; sustitutos modernos del lápiz y el papel.
La Conciencia y el Corazón nunca han gustado de ser amig@s...

 -Cómo cederle al deseo lo que niega la razón?
-Cómo pelear una batalla cuando sabes que no ganarás la guerra?
Puedes tocar mi vida; te dejo tocar mi corazón... a través de tus palabras... y de la pantalla...
Y aún así... Te debo unos versos...

    Orly Diane Rodríguez